Abrir la reflexión y el debate sobre la diversidad sexual
humana y las problemáticas que se derivan, entre ellas homofobia,
discriminación, crisis de la masculinidad, violencia, y feminicidios, como los
ocurridos en Ciudad Juárez, Chihuahua, es propósito del nuevo número de la
Revista de Estudios de Antropología Sexual, presentado en el Museo Nacional de
Antropología.
Yesenia Peña, especialista del Instituto Nacional de
Antropología e Historia (INAH) y editora de la publicación, comentó durante la
presentación del tercer número, que ha crecido el interés por el estudio de
dichas problemáticas que día a día se viven en nuestro país, mismas que afectan
principalmente a los jóvenes, toda vez que la modernidad, la tecnología y el
exceso de información les generan confusión y conflicto en la búsqueda de una
identidad.
Por su parte, la psicóloga Gloria Careaga, investigadora de
la UNAM, señaló que el volumen, editado por el INAH y el Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología (Conacyt), “da un panorama de las tensiones entre la
estructura social y la sexualidad individual, reflejadas en un amplio abanico
de problemas vinculados con la violencia y la discriminación”.
Víctor Hugo Flores, —quien encabeza una firma de abogados en
favor de los derechos humanos de transexuales—, mencionó que esta publicación
“a lo largo de sus más de 200 páginas ahonda en las facetas del ser humano
desde la perspectiva antropológica, la cual analiza distintas conductas
sexuales, a partir de diversas visiones e ideologías”.
Se refirió en particular al artículo Derechos Humanos y
discriminación, en el cual el autor, Emilio Álvarez Icaza, ex presidente de la
Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), analiza los avances
y desafíos en materia de derechos humanos hacia las personas que sufren
violaciones y discriminación por orientación o preferencia sexual, o por
identidad y expresión de género.
De acuerdo con el autor del artículo, la discriminación
expresada a través del desprecio y el trato de inferioridad hacia personas con
preferencias sexuales diversas, continúa hasta nuestros días por considerar a
dichos individuos como de ‘escasa valía en el imaginario social’, lo cual los
coloca en situación de vulnerabilidad.
Según lo datos de la Primera Encuesta Nacional sobre
Discriminación en México (2006) “48.4 por ciento de los mexicanos señaló que no
permitirían que en su casa viviera una persona homosexual, y 44.7 consideró que
si una comunidad decidiera impedir que ahí vivieran homosexuales, las
autoridades no deberían hacer nada al respecto”.
Mientras tanto, otra encuesta realizada por la CDHDF informó
que 40% de homosexuales fue discriminado por sus familias al momento de dar a
conocer su orientación sexual, “59 reportó agresiones verbales, 23 fue
ignorado, 13 fue corrido de sus casas y 6 sufrió algún tipo de agresión
física”.
Dicha publicación también analiza la violencia feminicida
desatada en México desde hace más de 15 años, a partir de un estudio
comparativo entre imágenes violentas de obras plásticas y fotografías
pornográficas publicadas en revistas, libros e Internet, y las lesiones
descritas en reportes forenses contenidas en el informe presentado por la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos respecto al tema, en 2003.
Al respecto, la investigadora Rosa María González, egresada
del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, aborda en un artículo
los posibles vínculos de los feminicidios en Ciudad Juárez con la industria de
la pornografía sádica.
“Mi hipótesis central es que existe una industria que
produce y comercializa imágenes con el terror, la tortura, el dolor y la muerte
de algunas mujeres que obedecen a intereses económicos propios y bien
definidos”, expresó.
Añadió que a partir de este análisis, encuentra relación
entre las lesiones sufridas por las víctimas y las imágenes que caracterizan a
dicha industria, “por tanto, debido a la gran cantidad y las semejanzas
descritas, los feminicidios sólo adquieren sentido si los observamos como un
producto de la actividad criminal de esta industria pornográfica”.
Por su parte, el antropólogo del INAH, Xabier Lizárraga,
durante la presentación de la revista, invitó a la lectura de dicha publicación
que reflexiona sobre el origen de diversas problemáticas por cuestiones de
orientación o preferencia sexual, y la posibilidad de cambiar o evolucionar a
partir de la sensibilización social.
La Revista de Estudios de Antropología Sexual surgió en 2009
como resultado del proyecto de investigación Antropología Sexual, de la
Dirección de Antropología Física del INAH, con el objeto de “abrir un espacio
académico donde se aborden las prácticas sexuales de los diferentes grupos
sociales y culturales en México”, indicó la antropóloga Peña.
A través de 10 artículos y tres reseñas sobre libros
recientes (Pruebas de fe, Susana. Memorias del table dance y El origen del
mundo) se aborda la preocupación de la comunidad científica por temas como la
masculinidad y la dominación masculina, la íntima relación de ésta con la
homofobia y los crímenes de odio, así como la violencia verbal y la
discriminación.
Asimismo, se abordan los movimientos sociales que pugnan por
disminuir los vacíos legales y brindar certeza jurídica a todo sujeto,
independientemente de su identidad sexo-genérica, y se destaca la necesidad de
construir una cultura de respeto a la diversidad sexual como condición de una sociedad
incluyente, que permita a las personas llevar a cabo el ejercicio de sus
derechos tanto en el ámbito público como privado.
“El desarrollo de la antropología de la sexualidad ha tenido
como bases estudios que enfatizan el papel de la cultura en el aprendizaje,
comportamientos y actitudes sexuales, y rescatan la variación cultural mediante
estudios etnográficos, asumiendo que existen categorías universales como la
heterosexualidad, homosexualidad, sexualidad masculina y femenina.
“También existe la corriente teórica del construccionismo
social, que aborda las normas, pautas, instituciones y discursos sociales a
través de los cuales las personas que forman parte de una colectividad, viven
procesos de socialización y sexualización”, señaló Yesenia Peña.
Dicha revista a Sexual puede adquirirse en las librerías de
los museos y delegaciones del INAH en todo el país, del sistema EDUCAL del
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, así como en las librerías
independientes Voces en tinta y El armario abierto.
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